Por lo visto se han convertido en toda una epidemia los desabastos de medicinas en las diferentes instituciones de salud públicas, al aflorar que donde ahora también les están diciendo ¡no hay!, ¡no hay! a los pacientes, es en la farmacia del Seguro Popular del DIF, por lo que ya ni a quien irle, por estar igual que el IMSS e Issste.